Cobrar por nada, a ver si cuela

Desde que las compañías decidieron eliminar el servicio de atención al cliente en ventanilla, muchas son las tropelías que se han venido cometiendo como consecuencia del nefasto funcionamiento de los llamados "call center". El distanciamiento entre consumidor y empresario no puede ser más grande gracias a estas "outsourcing" que no saben lo que tratan y que les importa un bledo tu problema con tal de no molestar al cliente-empresario. Intentar solucionar un problema técnico o burocrático a través de estos mal llamados "servicios al cliente" es toda una odisea digna de la paciencia y templaza más perseverante que haya conocido jamás la humanidad.

Al rebufo del mal funcionamiento e impunidad de estos servicios que se expanden como un virus en internet, ha surgido una práctica muy común y que desgraciadamente no está encontrando ningún tipo de respuesta sancionadora desde la Administración. Dicho abuso consiste en un inocente y erróneo cargo a tu cuenta bancaria por un servicio que no ha recibido con el propósito de esperar y si cuela, pues genial. Y créanme, cuela, vaya que si cuela. Primero porque el apunte bancario no es nada claro. Segundo porque entre los numerosos apuntes de compras con tarjetas, recibos y comisiones, es muy fácil pasar por alto un cargo que no corresponde. Y por último, una vez localizado, pretender su reingreso a través del "call center" (por supuesto, 902 ó 906) es una tarea que en el mejor de los casos acaba por aburrirnos y desitir entre fax, burofax, fotocopias y miles de tareas que incomprensiblemente nos obligan a hacer por un error de la compañía.

Personalmente, prefiero aquellas ventanillas de reclamación en las que siempre se llegaba a un acuerdo rápido y en su defecto, a las manos. Lamentablemente aquello es y seguirá siendo historia así que en vista del auge que esta teniendo esta inocente práctica y de la que hasta la más importante multinacional queda tentada, recomiendo examinar semanalmente la cuenta bancaria por si algún "error informático" ha decidido pasarnos un cargo que no nos corresponde. En dicho caso, lo mejor es llamar a nuestra sucursal y pedir su devolución y si es posible, orden de impago, eso sí, no esperen porque el plazo para aplicar esta medida tiene un período de quince días a partir del cargo.

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El País|Atrapado en la 'ciberburocracia'
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