Tener un blog es de fachas

O al menos así opina el Sr. Juan Cueto en el artículo de "Los Ciberfachas" que EPS ha publicado este domingo. No sé cuál sería su intención cuando lo escribió pero si lo que perseguía era que se hablase de él esta semana, va camino de conseguirlo gracias a su agudo análisis de la blogosfera española. Para el columnista de EL PAÍS todos los aficionados a escribir bitácoras son unos ciberfachas que «masturban su pensamiento medieval para intentar cambiar la política (sólo cargarse a ZP) e inmolar su narcisismo de nuevas tecnologías por un par de consignas de las más viejas ideologías de Ferraz.»

Hasta aquí podría pensar que se está refiriendo a un determinado núcleo de bitacoreros, que como en el mundo real, se dedican a dar rienda suelta a su ideología, pero no, se refiere a todos «dado que la progresía ha renunciado por miedo irracional a utilizar estas máquinas de la tercera modernidad [...] pues la vieja derecha española, ante tanta deserción ilustrada, se está apoderando poco a poco de sus poderes amplificadores».

Por último, y para rematar la faena, comenta de pasada que sólo se salvan «algunas de nuestras bitácoras independientes» se refiere a las de El PAÍS, y otras «narcisistas, de amor y pasión friki» de los «champiñones digitales» que pululan por la red.

Realmente no sé que clase de bitácoras lee este señor, pero desde luego no son representativas de la blogosfera, porque en Internet, como en el mundo real, hay de todo, política, sexo, amor, tecnología, ciencia... blogs de tontos y blogs de listos; sólo basta utilizar el sentido común para trazarse una ruta adecuada que evite los extremos. Si el Sr. Cueto nada más que ve blogs fachas cuando navega, me temo que su agregador de enlaces o él mismo tienen un problema. Lo que no es justo es que de su personal percepción confabuladora se tome la parte por el todo para calificar a los bitacoreros, o a los que critican a ZP, la SER y su periódico, como «champiñones digitales» fascistas, porque siguiendo esa ridícula generalización excluyente se pueden llegar a afirmaciones absurdas como la siguiente:

  • Si todos los que escriben bitácoras son fachas, los que no la escriben no lo son. Luego, los que no son fachas son rojos.

  • Si los curas no tienen bitácoras quiere decir que son rojos. El Papa no tiene bitácora, luego es rojo.

  • Si Maragall se ha abierto una bitácora es porque no es rojo, luego es un facha.
Creo que se ve claramente la inconsistencia de su metodología a la hora de analizar la blogosfera. Quizás todo sea cuestión de tener una mente más abierta para ver más allá del blanco y negro, porque los blogs no son de los fachas, ni todos los fachas del mundo se han puesto a escribir blogs, y aunque fueses así, que no lo es, lo que importa es la calidad, quien los lee y, sobre todo, su repercusión y difusión en la blogosfera, y en este aspecto basta mirar los blogs que cuentan para hacerse una idea de que la política no es el tema estrella de ninguno de ellos.
[Categoría: Sociedad]