Servicios "públicos"


A pesar de que esté demostrado que desde fuera nadie te puede ver gracias a las propiedades del vídrio polarizado (aunque hagas sombra con tus manos y cabeza sobre el cristal), parece ser que los suizos no acaban de acostumbrarse al nuevo retrete. Y es que da un poco de palo ver tu intimidad tan "integrada" con el entorno adyacente a pesar de que seas el único consciente de dicha situación. Aún así, es el último grito en mobiliario urbano, quizás sea cuestión de acostumbrarse a orinar, en el mejor de los casos, "al aire libre" y abrir más la mente al exhibicionismo público en privado... ¿Y tú, lo usarías?