Cómo conseguir que tu empresa sea multinacional

La principal característica que define a una empresa con proyección multinacional es la carencia de escrúpulos de sus dirigentes. Sólo así podrán permanecer impasibles ante las tropelías que tendrán que ingeniarse para conseguir disminuir los costes hasta límites absurdos para conseguir maximizar los ingresos que sustenten sus ganancias y su expansión internacional. Lo malo de mirar hacia otro lado cuando sabes que algo no cuadra en tu gestión es que a veces, y afortunadamente, algún molesto e ingenuo periodista te puede destapar el negocio quedando como un auténtico explotador a los ojos de tus millones de clientes como ha ocurrido en Portugal con la madre de todas la multinacionales textiles de España, Inditex.

Vender zapatos a 40 euros cuando pagas por ellos 20 céntimos a unos pobres chavales no entra dentro de la competencia leal, ni de cualquier código deontológico del empresariado. El consumidor debería darse cuenta de éste atropello y debería proceder en consecuencia, no con este caso, sino con el resto de empresas que basan toda su política de precios reducidos en la explotación laboral, ya no sólo de trabajadores, sino, y lo que es muy preocupante, de niños.

Ahora vendrán las disculpas, los malentendidos, el no lo sabía y la caída de collejas de la cúspide hacia abajo, a semejanza de la responsabilidad política. Pero que no nos engañen, ningún empresario desconoce lo que se cuece en su casa y si es así es su problema, por lo que de igual manera que se cuelga las medallas ante los éxitos de las decisiones de sus delegados, debe ahora asumir la gravísima responsabilidad de los errores cometidos por su Dirección. Así que no vale ahora las miles de disculpas a destiempo, los castigos ejemplarizantes, cuando se ha tolerado la explotación en la Unión Europea de niños para conseguir maximizar beneficios.