Cuando los gritos silencian la palabra

Siglos y siglos de historia no sirven de nada para mancillar el nombre de la Universidad de Granada. Da igual el político, da igual la ideología, da igual el acto, el objetivo, calumniar y cuanto más ruido se haga, mejor. Lo peor de todo es que estos intolerantes, estos defensores del anti-sistema, niñatos maleducados que ni siquiera saben que viven en una democracia, se hacen pasar por estudiantes de una respetadísima institución que enarbola la bandera de la libertad, la misma que no han dudado en pisotear bajo su representación con el absurdo pretexto de la lucha antifascista. ¡Qué paradójico!

Decirles a todos ellos, cuya intolerancia tiene nombres y rostros, que su gracia vocifera, venga de la izquierda, venga de la derecha o de la mismísima imbecilidad, ha callado esta mañana la palabra de un Senador, elegido, guste o no guste, por una amplia representación de españoles; ex Presidente de la Xunta de Galicia, padre de la Constitución y sí, con un pasado franquista como el que han arrastrado muchos políticos de uno y otro lado del arco parlamentario; pero por ello no se le puede acusar de asesino, ni de provocador, y mucho menos negarle el principal derecho democrático, la libertad de expresión; esa que como con Ibarretxe habéis utilizado para lanzar vuestros ladridos de intolerancia, sin daros cuenta que los únicos fascistas que habían en la sala son aquellos que no admiten que otros puedan tener diferentes ideas, distintas opiniones, y en definitiva, libertad ideológica.

Lo peor de todo, es que si a alguno de ellos les hubiera preguntado Fraga, ¿por qué me acusas de asesino?, seguro que se le hubiera puesto la misma cara de perplejidad que aquel chaval que no supo responder a Manuel Chaves porqué le acusaba de corrupto. Cuando el grito se individualiza, cuando hay que dar la cara con razones de peso, cuando el gallinero se dispersa y deja a la vista al cordero degollado, es cuando se descubre la cobardía y la desorganización mental de unos intolerantes sembrados con la semilla del odio.

No voy a añadir más porque afortunadamente a la democracia no les falta defensores de la libertad que os van a demostrar que sois pocos y que no tenéis ni su amparo ni su apoyo. Ya esta mañana Fraga os ha evidenciado con su ejemplar comportamiento, pero por si os parecía poco, aquí tenéis la respuesta del Presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, la del diputado del PSOE por Granada Rafael Estrella, y la de todas aquellas voces anónimas que saben "protestar" sin insultar y con argumentos de peso como Polisea, Aspizua, Antonio Casas, JJ, Espi, A.J. Vázquez Cortés...