¿Es ecológico un fondo de pantalla negro?

Esta pregunta se ha hecho Google para comprobar si realmente su buscador supone un derroche de energía innecesaria que no ayuda en absoluto a la reducción del calentamiento global, tal y como desde diferentes sitios como Blackle se le ha acusado por ofrecer un fondo de pantalla blanco.

Según el estudio realizado por ecoIron, el cambio del fondo de pantalla de blanco a negro en el buscador de Google, teniendo en cuenta el tráfico y consultas realizadas en todo el mundo, supondría un ahorro de 750 Megawatios/hora al año. La afirmación se realiza tomando como referencia los datos aportados por el Departamento de Energía de Estados Unidos, en el que se establece un consumo de 74W para las pantallas con fondo en blanco, y de 59W para las pantallas con fondo en negro.

En principio todo apunta a que efectivamente se ahorraría energía utilizando colores oscuros en los diseños de las páginas web, sin embargo, dicha teoría sólo es válida para los monitores CRT, ya que en los nuevos monitores LCD, tal y como demuestran en Techlogg, las diferencias son inapreciables, y en la mayoría de los LCD de menos de 22 pulgadas, el consumo con fondo de pantalla en blanco es incluso inferior en todas las marcas analizadas.

El blog oficial de Google se ha hecho eco de dicho estudio y en "Is black the new green?" responden a las acusaciones argumentando que el mercado de monitores CRT no llega al 25% frente al 75% de monitores LCD. Porcentajes que en el caso del primero, se reducirá rápidamente debido a la obsolescencia del mismo y a la imposibilidad de encontrar un sustituto que no sea LCD. Por último, Google ofrece una serie de iniciativas encaminadas a reducir el consumo en el hogar hasta en un 50% mediante proyectos que mejoran la eficiencia de sus centro de datos o la Programación de Ahorro Climático.

El debate está servido, ya que no son pocos los que consideran que se debería optimizar el consumo de energía para ese 25% de usuarios con monitores CRT, frente a los que consideran que si realmente se quiere apostar por la reducción energética habría que exigirles a esos usuarios que cambiaran sus ineficientes monitores, con argumentos como que un fondo negro no ayuda a la lectura para las personas que padecen enfermedades oculares como el astigmatismo.