Recordando un fantástico viaje



Santander, ése fue el primer destino de nuestra Luna de Miel y sin duda alguna, nos fascinó. Sus paisajes, la gente, el ambiente y su gastronomía nos cautivaron hasta el punto de querer cancelar el resto de nuestro particular tour, para pasar todos los días en ella. Al final no pudo ser y por ello nos fuimos con la promesa de volver otra vez.