Lo que vale un voto

Comenta mi compañero Dani Olivares que 756.909 españoles han perdido en las pasadas elecciones por elegir una alternativa política que no ha llegado a conseguir el ansiado escaño parlamentario. En mi caso, mi voto tanto para las Generales como para las Autonómicas, se encuentra en esa situación: perdido.

Voté a Los Verdes, única fuerza política que ha conseguido multiplicar por más de ocho la cifra de votos obtenidas en los pasados comicios. Sin embargo, no han sido suficientes para conseguir el escaño que le garantizara representación parlamentaria, bien por lo que Llamazares califica de injusto sistema electoral, bien porque la sociedad española tiene otros problemas más apremiantes que el medio ambiente.

Al final uno vota pensando que su elección es la más acertada y con la convicción de que su papeleta vale lo mismo que las demás. Nada más lejos de la realidad. Los votos no valen lo mismo en función de si estos están concentrados en una provincia o dispersados por España. Si Los Verdes hubieran reunido a todos sus votantes en Ceuta, sólo les hubiera bastado 15.000 votos para conseguir un parlamentario en las Cortes. Con 40.000 en toda España no han conseguido nada. ¿Injusto? O tal vez una oportunidad que los partidos regionalistas han sabido aprovechar para conseguir parlamentarios con el mínimo número de votos.

Nuestro sistema electoral no es malo pero sí mejorable en aspectos como:
  • Favorecer descaradamente el "voto útil" y con ello el bipartidismo por la aplicación de la Ley d'hont.

  • Otorgar excesivo protagonismo a las fuerzas minoritarias que consiguen agrupar a su electorado en torno a una circunscripción provincial, cuando el ámbito de competencias de nuestros representantes es el Estado. La circunscripción debería ser Estatal y no provincial.

  • Excluir al resto de fuerzas minoritarias con votantes dispersos que no consiguen el 3% de votos sobre el total, cuando un escaño representa el 0,29% de votos.

  • No hacer extensible las subvenciones por los gastos electorales a los partidos políticos que no consiguen representación parlamentaria, a razón de 70 céntimos por voto y 21.187,64 por escaño, a pesar de tener más votos que otras formaciones que sí tienen representante parlamentario.

Lo he enlazado antes, pero insisto en la lectura del análisis de nuestro sistema electoral y las alternativas de mejora que se hace en Ready for Tomorrow. Aclara muchos de los conceptos que resumo aquí.