Tampoco pudo ser en Sovietvisión

España tiene la negra. Rodolfo Chikilichuatre no ha conseguido la proeza de Remedios Amaya y se ha tenido que ir con 55 puntos y una decimosexta posición. Se quería perder a lo grande, con gracia y salero, y casi ganamos la Final. La culpa la tienen vecinos como Andorra y Portugal que nos soltaron una porrá de puntos.

Después de esto habrá que replantearse volver a mandar a músicos como Nash, Las Ketchup o Son del Sol, que por lo menos no pasaron de la vigésima posición. Tal vez la solución haya que encontrarla en Reino Unido, Polonia o Alemania, que han dejado el pabellón bien alto.

Menos mal que están ahí los países del extinto bloque soviético para enchufarse una hartá de puntos entre sí y evitar una desgracia mayor para España. Si es que hasta en la música se cobran sus rencillas separatistas. Y menos mal que este año no estaba Kósovo, porque sino le sueltan 12 points a Serbia.

Total, una desilusión más, eso sí, divertidísima y difícil de perrear.

Remedios, ¡qué grande hicistes a España con tu barca!



Por cierto, menos mal que no nos tomamos este festival en serio como Grecia.