Cinco errores a evitar en la primera cita

Hacerse esperar es un mal comienzo para nuestra primera cita. :: Agnieszka P | Unsplash
Superar el filtro de la ‘primera impresión’ es la parte más difícil cuando se pretende conquistar a esa persona que nos roba el corazón. Entrar por los ojos es más fácil que llegar al corazón. Para lo primero sólo se necesita presencia. Para lo segundo, la 'chispa', todo el currículo emocional. Toca 'venderse' como si no se tuviese abuela y nada mejor que conseguir una cita a solas para dejar su corazón a tiro de un flechazo certero. Sin duda, una tarea complicada que puede irse al traste por un simple detalle totalmente evitable.

Si como yo sigues el programa 'First Dates' sabrás ya de lo que estoy hablando. No hay mejor ejemplo para comprobar como el éxito o fracaso de una cita se decide por detalles inverosímiles como una sonrisa, una mirada, una conversación... Sentimientos que se entrecruzan con los nervios y que forman parte de esa magia que es el amor. Ahora bien, para no romper ese sortilegio es fundamental no cometer cinco errores que nos dejarán fuera de juego antes de intentarlo:

1.- Sé puntual

La puntualidad es respeto. Con eso está todo dicho. Llegar tarde a una primera cita es síntoma de que la persona que se pretende no despierta ningún interés. Así que no apures el tiempo y deja todo listo para evitar dar una mala impresión antes de empezar. 

2.- Deja el móvil y escucha

De nada sirve regalarle el oído con cumplidos y piropos si seguidamente sacamos el móvil y nos ponemos a contestar mensajes. Por obvio que parezca, es una de las torpezas que más se cometen y que peor impresión dan. De hecho, denota nulo interés por la conversación de la otra persona. Si algo tan fundamental como la comunicación falla, poco más se puede hacer por entusiasmar a alguien a quien no se le va a escuchar.

3.- Yo, yo y mi 'ex'

Tan importante como es escuchar, lo es dejar hablar. Si la otra persona es tímida y le cuesta llevar la conversación es fácil caer en la fanfarronería y la ostentación. Dime de qué presumes y te diré de qué careces. Deja las fantasmadas para otro momento y trata de proponer conversaciones que ayuden a romper el hielo de una primera cita. Por cierto, los y las ex, solo de pasada. Existen. Están ahí pero forman parte de un pasado muerto. No pierdas el tiempo recordando malos momentos porque denotará resentimiento y posiblemente afloren sentimientos que no te dejarán bien. Busca temas de actualidad y alegres que provoquen la carcajada. Reír es un buen comienzo.

4.- No te vengas arriba

Cuidar las formas en la primera cita es fundamental y ello implica tener un comportamiento correcto tanto en la mesa como en la barra. Tomar un par de copas puede ser un buen aliado para desinhibirse y vencer la timidez, pero cuidado con pasarse y perder el control. La imagen que entonces se dará será tan lamentable que tirará por la borda todo lo que se había conseguido. Cada uno sabe sus límites. No los pases. Y por cierto, si vas a conducir, ni gota de alcohol. Un gesto tan responsable dirá mucho de tu civismo y respeto por la vida.

5.- No dejes que lo pague todo

A todos nos gusta que nos inviten. Es una cortesía que demuestra gran aprecio por nosotros. Sin embargo, hay que evitar que la otra persona lleve siempre la cartera por delante porque de todo se cansa uno, y más si es de pagar. Las invitaciones hay que corresponderlas con la misma moneda, es decir, invitando también. Cuidado con querer presumir de poderío económico porque hoy en día pagar siempre tiene cierta connotación machista, sobre todo, entre los jóvenes. Hay que dejar que la otra persona invite, o por lo menos, que se vaya a medias. De la misma manera, no caigas en la comodidad de ir de gratis porque dará una imagen tacaña.

Y para terminar, un consejo: sé tú mismo. Si las personalidades no casan, no trates de aparentar quien no eres. Todo va mejor cuando fluye con naturalidad. Recuerda, en este mundo hay siempre un tiesto perfecto para cada maceta.