El poliamor, una opción más

En las relaciones de poliamor se ama a varias personas a la vez de forma consensuada. :: ARANTXA ESTEVE | UNSPLASH
No acostumbro a tener prejuicios sobre las modas, tendencias y costumbres que se hacen hueco en nuestra vida, aunque ello no implique que luego me suba al carro y sea el que lleve la voz cantante. Soy de los que se levantan por la mañana con el objetivo de no acostarse sin saber algo nuevo y esa filosofía de vida me ha permitido tener una mente abierta a muchas ideas que han ampliado mi campo de conocimiento en facetas tan diferentes como la de hablar de las relaciones entre parejas.

El otro día tuve una de esas experiencias enriquecedoras con una de mis amistades cuando me comentó que estaba en una relación de poliamor. Surgió con toda naturalidad y aunque tengo que admitir cierta perplejidad y curiosidad interna, puse todos mis sentidos en saber cómo llevaba esa aventura con su chica. No es habitual encontrar a alguien que vive un poliamor o por lo menos, que lo cuente con toda la naturalidad. Son relaciones de pareja reales y que ahora se valen de este neologismo para hacerse visibles en nuestra sociedad. El poliamor o como antes se definiera, siempre ha existido, sin embargo es ahora cuando ha llegado el momento de mostrarse como una opción más. Quién no ha escuchado alguna vez en su niñez historias de una conocida que 'consentía' la amante de su marido. Entonces le llamaban adulterio, pero no llegaba a serlo porque había aceptación. Esposa, marido y amante sabían cual era su papel y sus reglas. Tal vez ya practicaban una forma de poliamor. Eran otros tiempos y otra moral menos 'abierta' que obligaba a llevar una doble conducta para no ser tachados con el insulto fácil. Afortunadamente evolucionamos hacia la tolerancia y el respecto y hoy en día podemos hablar de éste y otros sin tapujos.

Mi amigo conocía desde hace tiempo la bisexualidad de su actual pareja. Antes de formalizar su poliamor eran esos íntimos amigos que uno apostaba a que acabarían pasando por el altar por lo compenetrados que estaban. Sin embargo apareció una chica que nos hizo a todos poner los pies en el suelo con las expectativas que nos habíamos hecho de ambos. Tras varios años de relación entre ellas, aquello no terminó de cuajar, y su amiga, empezó a cuestionarse muchas cosas en su vida, entre ellas, cómo afrontar su condición de bisexualidad. De una manera u otra, su orientación abierta había supuesto un problema con su pareja y no quería tener que pasar otra vez por reprimir una parte de sí.

Fue a raíz de una cita con una sexóloga cuando ésta le recomendó asistir a una 'kedada' en la que se reunía gente que trataba abiertamente todo tipo de temas de parejas. Allí fue donde dio con su actual chica, su otra pareja, quien la introdujo en la relación poliamorosa, donde encaja perfectamente su concepto del amor y la sexualidad. Mi amigo matiza con toda razón, que las relaciones poliamorosas no tienen que ser entre bisexuales u homosexuales, de hecho él sigue siendo heterosexual y cree en el poliamor como una nueva forma de comprometerse con otras personas basado en la honestidad y el consentimiento.

Ante todo, comenta mi amigo, es fundamental más que en una relación monógama, la sinceridad y el establecimiento de unas reglas consensuadas para solventar los problemas que toda relación tiene. "Si es difícil llevar una relación con una persona, imagínate con dos", comenta con cierta gracia. De hecho, su relación de poliamor es con ambas, pero sólo con una mantiene afectividad sexual y con la otra comparte su vida y su gran afición, viajar. "Como puedes imaginar", me comenta, "no podría haber ido a Noruega este verano con 'nuestra' pareja si no existieran unas normas y un respeto mutuo". Viven juntos y no, "no hacemos camas redondas aunque sí nos hemos quedado sobados en el sofá viendo una buena peli". "Llevamos una vida normal, como la de cualquier pareja", sentenciaba mi amigo.

Conforme iba comentando más detalles de su relación más sentido parecía tener todo este tema del poliamor. Me habló que había asistido también a las reuniones que organizan gente como ellos que creen en el poliamor. Que gracias a ellas aclaró muchas dudas que le surgían como el tema de los celos, el reconocimiento afectivo o la polifidelidad. Que el poliamor no tiene nada que ver con el movimiento 'swinger' o que no es la solución del promiscuo. Al final de la charla, me recomendó la lectura 'More Than Two', libro esencial para entender el poliamor.

Independiente de lo que cada uno pueda pensar de este tipo de relación, cada uno es libre de llevar su vida sentimental como le plazca siempre y cuando no haga daño a nadie. Mi amigo es feliz y sé que su relación de poliamor funciona porque la llevan con toda naturalidad, respeto y sinceridad. Los ingredientes que tiene que tener toda relación.