Frases que temen escuchar los hombres

Hay frases que sin decir nada, lo dicen todo y dejan KO al hombre que la escucha. :: PEXELS

Antonio se encuentra en el salón de su casa, sentado en el sillón mientras sigue el encuentro de fútbol de su equipo contra uno de los rivales directos a la permanencia. En ese momento, una voz que se acerca al salón empieza a narrar todo lo que ha acontecido durante el día, sin que nadie haya preguntado por ello. Antonio trata de poner cara de interés mientras presta toda su atención en el penalti que acaban de pitar a favor de su equipo. Su mujer, Ana, que cree ser escuchada, encadena una historia con otra como si de un sueño se tratase, hasta que de repente se ve sobresaltada por el grito desatado de su pareja tras conseguir su equipo marcar un gol. En ese momento, Ana se da cuenta que lleva un rato hablando sola y activa el protocolo de comprobación que inútilmente Antonio no es capaz de superar.


          -¿Me estás escuchando?
          -Claro -murmura Antonio no muy convencido de si debería afirmar.
          -¿Ah sí? ¿A qué hora me tienes que recoger?

Situaciones como ésta, que acaban con una pregunta o frase lapidaria de la que difícilmente se suele salir airoso, ocurren una y otra vez en la relación de una pareja. No siempre se está para cumplir con la otra parte y entre dos personas que se conocen perfectamente, no hace falta continuar la conversación porque ya se intuye el resto. Cuando los años pasan por las parejas, hay frases y expresiones que sin decir nada, lo dicen todo. Cada pareja tiene las suyas, y las de otros, para alertar de que se está a punto de superar una línea roja. De todas ellas, hay unas cuantas que se repiten en todas las parejas, y que los hombres temen escuchar:

"No me pasa nada. Estoy bien"

Sin duda, la expresión más temida. Indica que vienen curvas y posiblemente muy cerradas. Que algo que has hecho, no ha sido del agrado de tu pareja. Suele expresarse con una entonación anodina que muchos hombres no son capaces de interpretar y que, consecuentemente, enfurece aún más a ellas. Cuando una mujer dice que no le pasa nada, en realidad, le pasa todo y no precisamente bueno. Por lo que tendrás que armarte de paciencia y tratar de sacar conversación para que suelte todo lo que lleva por dentro y que, muy seguramente, no te va a gustar.

"Ahora mismo me acabo de sentar en todo el día"

Indudable señal de que no estás colaborando en absoluto con las tareas domésticas y la paciencia de tu pareja empieza a llegar a su límite. Si la cena ya está puesta sobre la mesa, ni te preguntes si debes recoger porque es impepinable que te toca sí o sí. Por ese día tu cupo de holgazanería se ha agotado y ahora te tocará recompensar el esfuerzo realizado por tu pareja. ¿Un masaje antes de dormir? Creo que se lo ha ganado.

"Tenemos que hablar"

Un clásico de una inminente discusión con resultados imprevisibles. Dicen que toda relación comienza con un “podríamos hablar” y termina con esta temida frase: “tenemos que hablar”. Llegar a este punto es muy, pero que muy chungo; y hasta cierto punto, es hasta de agradecer dada incipiente moda del ‘ghosting’, consistente en desaparecer de tu vida sin dar explicación alguna. En esta situación, más que paciencia, deberás tener mucho tacto para no meter más la pata de lo que ya la tienes metida.

"Estaba rebajado"

Acaba de fundirse todo el presupuesto de este mes y parte del otro, para comprarse ese caprichito que no podía faltar en su armario. Duele a pesar de que sea su tarjeta y su dinero porque sabes que tarde o temprano tu cuenta tendrá que rellenar el agujero que ha dejado en la suya. A partir de ese instante, te tocará pagar todas las invitaciones, llenar la nevera y pagar las facturas. Eso sí, tendrás que admitir que está muy mona. Ya tendrás ocasión de resarcirte con otro capricho tecnológico.

"Hoy no, me duele la cabeza"

Una manera educada de decir que esta noche no habrá sexo, ni nada por el estilo. Así que toca tragarse toda la testosterona y esperar a otro momento mejor para disfrutar del amor. En principio, nada importante salvo que la excusa se mantenga en el tiempo con sus variantes, “tengo sueño”, “no tengo tiempo”, "siempre pensando lo mismo"... que sí será síntoma de que algo no va bien entre ambos y tal vez sea indicativo de monotonía, hastío y pérdida de atracción. Toca entonces tratar el tema sin tapujos.

"¿Quién es ésa?"

Quería dejar la lista en cinco frases, pero es que ésta es otro clásico de nuestras parejas cuando, de repente, ponen cara a la compañera de la que alguna vez le habías hablado. ¡Alerta! Celos detectados. Todo lo que digas de ella irá en contra tuya, así que reza para que no la considere lo suficientemente guapa como para rivalizar con ella, porque cada comentario que hayas dicho en el pasado de ella, saltará a relucir en ese mismo momento. Ten cuidado cómo resuelves la situación porque lo importante no es quitarle hierro al asunto, sino hacerle sentir que ella es única y nadie puede estar a su altura. Ahí lo llevas. No digo que sea fácil, pero más te vale salir airoso para no pasar por el resto de frases ya descritas del tirón.

Hay más frases pero no es cuestión de ponerlas aquí todas. Sería eterno y seguro que para hablar tendido de ellas. Supongo que en los comentarios aparecerán otras más ingeniosas que completarán este artículo, y por cierto, una invitación perfecta para que las mujeres pongan las frases lapidarias que no soportan de sus parejas. Es vuestro momento...