El robondeo del euro, duros a pesetas

Se han parado a preguntarse cuánto dura un billete de 20 euros en el bolsillo un sábado noche. Hagan la prueba, entren en un bareto, pidan un par de cervezas y unas tapillas, eso sí, sin lujos, a ver hasta qué ronda es capaz de estirarse las antiguas 3.333 pesetas. Si llegan a la hora con el bolsillo generoso es que seguramente le estarán convidando. Lo normal es que tras la segunda ronda se vea en la necesidad de tirar de tarjeta o poner fin al finde. Luego pregunta la gente qué encuentran los jóvenes en el botellón. Pues eso, estirar los euros hasta convertirlos en pesetas.

Y es que el euro es así, nos hace quedar a todos como tontos del culo cambiando duros a pesetas. No queríamos Europa de “primera velocidad”, pues toma acelerón del IPC a costa del robondeo legalizado del euro, y eso que lo maquillan para que no nos llevemos las manos a la cabeza. Visto lo visto, si esta Europa es tan social que me expliquen por qué se está cebando en el bolsillo del ciudadano mermando a pasos agigantados su poder adquisitivo. ¿No nos habrán engañado como pardillos?

Sin ir más lejos, esta semana, después de soportar resignado las abusivas subidas de tarifas energéticas y de transporte, me encuentro con que el pan se apunta al carro elevando el precio de 50 a 60 céntimos. Puesto así, parece que no es para echar las campanas al vuelo, total, son 10 pesetillas, ¡perdón! 10 céntimos, bueno ¿es lo mismo, no? Sí, hombre sí, 1 céntimo de euro es 1 peseta, así que es comprensible que el pan a 50 pesetas, ¡perdón de nuevo! 50 céntimos estuviera bastante barato, por lo que cabría esperar que este año tocara una leve subida de 10 pesetas, ¡vaya! no me olvido de las pesetas, 10 céntimos para quedarse en 60 céntimos, ahora sí. Claro, que si lo vemos en términos relativos, el incremento empieza a tomar otra magnitud, un 20%, más o menos lo mismo que van a subir este año los sueldos. Aunque ahora que caígo, 1 céntimo no equivalía a 1 peseta, sino a 1,6 pesetas, y que yo recuerde, la última barra de pan que compré en pesetas me costó 45 rubias, por lo que hago de nuevo cálculos y ¡tachán!!! 122% de subida en 4 años. Ahora entiendo por qué me dura tan poco 20 euros en el bolsillo, el pan da las tapas no deja margen y hay que subir la caña.
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