El origen del término "Bluetooth"

¿Qué tendrá que ver un "diente azul" con un protocolo de comunicación? A simple vista, lo mismo que la velocidad y el tocino, nada. Sin embargo, si uno se pone a indagar en Interner podrá encontrar fácilmente la solución a este acertijo en artículos como "Diente Azul" de 86400, o de forma más extensa en la versión inglesa de la Wikipedia.

Bluetooth es la nominación industrial para la comunicación inalámbrica que posibilita la transmisión de voz y datos entre diferentes dispositivos (móviles, pda, portátiles, impresoras, autoradios, cámaras de fotos...) mediante un enlace de radiofrecuencia. La tecnología, que fue desarrollada por la empresa sueca Ericsson, permite por tanto unificar diferentes dispositivos de la misma manera que el rey danés del siglo X, Harald Bluetooth Gormson, unificó los reinos escandinavos de Dinamarca, Suecia y Noruega.

Tras descubrir la curiosa analogía de este término, surge una nueva pregunta, ¿por qué le llamaban "Diente Azul"? Los apodos en las dinastías reales han sido una constante desde la edad media. Isabel "la Católica", Felipe "El Hermoso" o Juana "La Loca", son ejemplos de nuestra historia, lo mismo que Harald Bluetooth en el caso de Suecia que es de donde se toma dicho término. El nombre del rey en el escandinavo medieval se escribía Haraldr Blátönn. La partícula "Blá" (azul) puede significar también oscuro o negro. El alias "Blátönn" (Bluetooth en inglés, Dienteazul en español) indicaría por tanto que el monarca tenía los dientes oscuros motivado tal vez, por un accidente; aunque existe también la posibilidad de que dicho epiteto, un tanto despectivo, fuese una invención posterior.

En cuanto al curioso logo, no se debe sólo a la imitación de unos dientes azules, sino también a la unión de las equivalentes letras del alfabeto escandinavo con las latinas H (Haraldr) y B (Blátönn).