¡Esto es la leche!

Se acaba la especulación inmobiliaria y el dinero de tanto despropósito empieza a pesar en los bolsillos de los "inversores". La bolsa va bien, pero los réditos no son suficientes en un mercado que empieza a estar sobrevalorado. Las obligaciones y bonos del estado siguen siendo poco atractivos a pesar de que el Banco Central suba los tipos de interés. ¿Qué queda después de la era del ladrillo? ¿Qué puede generar beneficios rápidos y seguros en poco tiempo?

Cualquier bien de primera necesidad. Con la vivienda ha funcionado y de hecho se ha demostrado que se puede hipotecar la vida de medio país a costa del beneficio usurero de unos pocos. Por qué no bajar ahora el listón y dedicarnos a especular con el pan de cada día. Y ya que estamos, seguimos con cualquier alimento básico como la leche. A fin de cuentas todos son productos sujetos a las leyes del mercado en una economía neoliberal. No hay nada que temer, el mercado se autorregula aunque ello suponga ver la leche en vitrinas con cristal de seguridad en los híper. "Laissez faire".

PD: Siempre quedará echarle la culpa al biocarburante.