Pi Pi, éste... ¡adiós!

Odio los teléfonos móviles que te avisan de que te queda poca batería justo cuando ya no le queda nada. Un poquito de más reserva por favor. Sólo por educación para no quedar uno como un auténtico 'malafollá'.

El de la imagen, el culpable de mi famosos cuelgues al auricular. Los que ya me conocen saben que cuando me llaman no hay rollo conmigo más allá del minuto. Mis microconversaciones son lo más parecido que hay en versión 'mobile' a Twitter:

- "No me queda batería"
- ¡Holaaaa!!!
- Sí sí
- Pi pi... ¡Joeeee!!

Pues nada, que se me está acabando la paciencia y viendo lo que está saliendo en el mercado, y lo que queda por llegar, nunca mejor dicho, a este móvil le quedan los días contados.